Ayer me despertè con las sonrisa màs grande del mundo, me tocaba encontrarme con mis fans, un grupo de chicas treceañeras, fieles seguidoras del español gracias a mami que les ha hecho enamorarse de la lengua de papi.
Para que mami se pudiera arreglar con tranquilidad me quedè frita en la cama con mi traje naranja desde los calcetines hasta el gorro.
En el centro nos encontramos con mis seguidoras que ya me habìan visto por la red, que ilusiòn, un grupo de niñas bonitas y simpàticas venìan a verme, ya en la cafeterìa se peleaban sobre las sillas cerca de mi carro. Cuando me tocaba despertarme me vinieron encima un montòn de càmaras, de mòviles menos mal porque quièn soportarìa tantas camàras con flashes? Què níñas màs bonitas, tuvimos un rato de risas para conocernos. Ahhh que buen dìa.
Hoy tambièn tocaba paseo, y en la cafeterìa preferida (Rosendahl) de mamà disfrutamos de una comida fantàstica en compañìa con una compañera suya del colegio. Cuando nos ibàmos vinieron unas chicas que nos querìan hacer un reportaje asì que otra vez de modelo, cansada ya de las camaràs y la vida en pùblico me acurruquè con papà y de nuevo me quedè frita. Vida dura de bebè.